Empresarios
por pasión
Empresarios
por pasión
En 2009, el grupo Angermayer, Brumm & Lange celebró su décimo aniversario. En su actual Anuario, los cinco socios hablan sobre la filosofía empresarial y los mayores hitos en el desarrollo del grupo, poniendo también de manifiesto las expectativas y planes para los próximos 10 años.
Angermayer: ¡Claro que la hay! Y la razón es incluso doble. Por un lado, estamos orgullosos de nuestros logros. Cuando Peter y yo empezamos hace diez años, solo contábamos con una secretaria que trabajaba medio día en una pequeña oficina. Junto con Andreas, Ralph y Sebastián, los socios que se sumaron posteriormente, hemos logrado mucho más de lo que imaginábamos entonces. Y también para el futuro somos muy optimistas. En tiempos de crisis desaparecen grandes empresas y capitales, pero a la vez surgen otras empresas y nuevos capitales. Confiamos plenamente en que seremos unos de los ganadores del proceso.
Brumm: Parece como si la historia se repitiera. Poco después de que VCH Investment Group – la empresa antecesora a nuestro grupo actual – empezaba a dar sus primeros exitosos pasos, se derrumbó sobre el sector el “crash” de las “dot com” y después la crisis de los atentados del 11 de septiembre. Aunque las causas de aquellas crisis eran diferentes a las actuales, muchos de los síntomas son similares. Muchas de las grandes compañías competidoras del sector de capital riesgo que al principio nos miraban con sonrisa burlona, desaparecieron por completo. En los años de auge que siguieron a esa crisis ya estábamos consolidados como importantes actores de mercado y pudimos cosechar los éxitos de los esfuerzos realizados en los años difíciles anteriores.
Lange: Algunos observadores tienden a creer que nuestro éxito principal se logró entre los años 2003 y 2007. Pero ello es cierto solo en parte. En los tiempos de evolución positiva de los mercados de capital, recogimos los frutos del trabajo realizado en los años difíciles. Por eso, la fase actual representa para nosotros una gran oportunidad de sembrar las semillas que en el futuro nos proporcionarán resultados mejores que los de nuestros competidores, mediante una prudente expansión orgánica y la adquisición selectiva de empresas.
Dr. Grabmaier: Como no. Tomemos como ejemplo el desarrollo de Aragon. En la crisis de 2002 tuvimos la idea de constituir el nuevo líder de mercado a partir de cuatro pools de corredores que eran entonces deficitarios debido a la difícil situación en las bolsas. Como ningún inversor deseaba entonces invertir en distribución, ya que casi nadie creía que la bolsa alguna vez se recuperaría, los precios de compra eran muy favorables. Y nuestro plan funcionó. De los cuatro pools logramos crear en poco tiempo una de las empresas más potentes y, gracias a las sinergias, más rentables de Alemania: Jung, DMS & Cie. AG, con sus hoy más de 13.000 asesores libres, ha aprovechado los favorables mercados de capital de los últimos años. Después de la creación de nuestro banco biw Bank für Investments und Wertpapiere AG, en 2004 siguió la fundación de Aragon AG.
Konrad: Algo que nos dejó marcados para siempre en aquella época fue la fuerte focalización en la rentabilidad. Los resultados de nuestras empresas pueden oscilar con el tiempo, pero nunca deben ser negativos. Este principio general lo hemos aplicado hasta el presente, incluso en la fase actual. Además, seguimos una política estricta de “no credit policy”. Aunque a veces parezca una opción tentadora, la inversión financiera basada en endeudamiento raramente vale la pena. Por eso todas nuestras empresas están libres de deudas y cuentan con elevados niveles de liquidez. Lo mismo es aplicable a los fondos de capital riesgo Private Equity de Altira.
Konrad: Nos definimos como una empresa de gestión de fortunas (family office). Nuestro objetivo principal es incrementar el patrimonio de clientes con nuestras actividades, en concordancia con los intereses de las demás partes interesadas. Acompañamos en su crecimiento a empresas y empresarios triunfadores sobre todo del sector financiero, con la meta de que lleguen a ser sociedades líderes en su respectivo segmento. En este contexto nos hemos especializado en las áreas de gestión de activos, distribución financiera y banca.
Lange: Exacto. En todas sus participaciones activas de capital, los socios del grupo Angermayer, Brumm & Lange realizan una activa contribución en los diferentes órganos de dirección y control, es decir, participamos activamente en juntas directivas y consejos de vigilancia en favor del desarrollo de nuestra empresa.
Angermayer: Desde un principio era para nosotros importante no solo incrementar con éxito nuestro patrimonio sino también producir determinados efectos y modificaciones con nuestras actividades. Y el sector financiero es la rama económica con más fuerte impacto en la economía real, lo cual constatamos hoy lamentablemente por su aspecto negativo. Por ejemplo, tan solo las empresas de gestión de carteras de nuestros fondos de capital riesgo Private Equity en Alemania ocupan a más de 5.000 empleados. Son puestos de trabajo que tal vez no existirían sin nosotros.
Dr. Grabmaier: No, en absoluto. Nuestro desarrollo es el resultado de nuestra estrategia y estamos muy satisfechos con nuestra estructura actual. Hemos intentado combinar las ideas estratégicas y la búsqueda de sinergias, por un lado, con las necesidades operativas de los diferentes modelos de negocio, por otro. Desde el punto de vista de ABL estamos adecuadamente diversificados en todas las áreas del sector de servicios financieros y aprovechamos los efectos de sinergia que se ofrecen. A la vez, nuestras sociedades Altira, Aragon, Silvia Quandt & Cie. AG y CH2 operan de forma autónoma y cada una se guía por su propio modelo de negocios, en los que obtienen los mejores resultados. Es decir, aprovechamos lo mejor de “dos mundos”.
Lange: También es importante resaltar la abundante transferencia de información útil entre las sociedades, pero también entre nosotros, a nivel de socios. En cada sociedad aprendemos permanentemente de los mercados respectivos, de su evolución, etc. Para un gestor de activos de Altira, por ejemplo, es muy importante conocer las tendencias del mercado de distribución. El deterioro de los mercados navieros fue para nosotros un indicador anticipado muy útil a la hora de tomar otras decisiones de inversión. Esos conocimientos también existen en grandes multinacionales empresas pero creo que dichas sociedades no están condiciones, como nosotros, de transformar esas informaciones en rentabilidad. Por eso, creemos que a partir de cierta dimensión empresarial, la diversificación deja de ser rentable. Eso no sucede en nuestra empresa. Al principio y al final de cada proceso de toma de decisiones hay cinco personas físicas que, con gran empeño y energía, impulsan la evolución del grupo y son capaces de aprovechar ventajas de sinergia.